martes, 8 de octubre de 2013

MI HISTORIA EN LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA COLEGIO LOYOLA PARA LA CIENCIA Y LA INNOVACIÓN

A FINALES DEL AÑO 2011 ACABABA DE LLEGAR DESPUÉS DE UN DÍA DE CLASES EN MI ANTIGUO COLEGIO, DE ESTAR CON MIS VIEJAS AMIGAS CUANDO MI MADRE ME DIO UNA NOTICIA QUE CAMBIARÍA MI VIDA COMPLETAMENTE.

Me dijo que debía cambiarme de colegio, la situación económica no era la mejor y debía ingresar a un colegio público para ahorrar dinero.
 Mi madre conocía a la familia Pulgarín Taborda, donde las hijas estaban cursando sus grados en la Institución Educativa Colegio Loyola para la Ciencia y la Innovación, me dijo que este colegio no era como todos los demás, trabajaba con una metodología diferente, la cual consiste en trabajo por equipo. No me encontraba muy animada por esta noticia, ya que era muy feliz en mi colegio donde había estudiado toda mi vida, no quería ingresar nueva a una Institución en la que no conocía a nadie, no quería adaptarme a una nueva disciplina ni estar con personas tan diferentes a mí que llevaban mucho tiempo compartiendo juntos, tenía miedo de no hacer amigos y de no sentirme bien, o peor,  de sentirme abandonada por mis amigas, pero lo que más me dolía era graduarme sin mis amigas con las que había compartido por más de 9 años. 

Pero sabía que tenía que ser fuerte y adaptarme a los cambios, así que presenté el examen para ser admitida en el colegio, la primera vez que entré quede algo decepcionada por el aspecto ya que en mi concepto, la institución se encontraba descuidada y tenía una apariencia sucia en la entrada, lo cual no me agrado mucho y no era tan espaciosa en comparación con mi antiguo colegio, pero deje a un lado las críticas negativas y me enfoque en lo que en verdad valía la pena, la calidad del trabajo y todos los comentarios positivos que había escuchado, posiblemente iría a hacer parte de uno de los mejores colegios de Medellín, con énfasis en la ciencia e investigación, así que debía ser excelente y obtener un buen resultado en el examen, lo que logre satisfactoriamente.

PRIMER DIA

Llegue al colegio siendo la única estudiante nueva del grado decimo en el año 2012, no sabía que esperar, me encontraba muy nerviosa al ver como todos los estudiantes se emocionaban y hablaban acerca de sus vacaciones, note el compañerismo entre ellos pero temía que no me acogieran bien o sentirme excluida, lastimosamente mi actitud tímida no me ayudo a socializar así que me sentí muy aliviada cuando se acabo este día y llegue a mi casa, pero estaba decepcionada de mi misma, por hablarle a pocas personas, por sentirme tan sola y sentí nostalgia por estar en un lugar en el cual no me sentía parte. Fue pasando el tiempo y descubrí que todo dependía de mi, así que mejore mi actitud e intente ser amable y positiva, lo que fue dando resultado y logre sentirme una estudiante mas del colegio Loyola.

El proceso de adaptación fue el más difícil de todos, no solo la parte social, sino la parte académica. Mi equipo de trabajo no fue el mejor y para el grado decimo se tiene un nivel muy alto de exigencia, el cual no se evidenciaba en nuestros trabajos, que se dejaban para ultima hora y eran presentados mediocremente, todo esto me desmotivaba y sentía deseos de estar en un equipo mejor, ya que el equipo no se entendía bien y por mi parte, ser nueva me hacia inexperta hacia la metodología y necesitaba alguien que me ayudara a progresar y salir adelante, lo que no sentí por parte de mi equipo, la mayor parte del tiempo se presentaban peleas y no se buscaban soluciones, pero con la ayuda de los maestros y los padres de familia, y  por supuesto, con el compromiso y la motivación de cada integrante por progresar, se pudo dar lo mejor de cada una y demostrar que el esfuerzo da frutos.



ULTIMO AÑO

Para el año 2013 llegue muy motivada y emocionada por ser el último curso en el colegio, la mejor experiencia de todas es vivir el año once, acompañada por mis compañeros, recordar todo el apoyo que recibí por mis amigos loyolistas, y todo el avance que viví junto con mis compañeras de equipo, la integración de 2 nuevos compañeros a la mesa, todo el esfuerzo que hemos puesto, el empeño que le damos al proyecto institucional, lo que me hace sentir orgullosa de graduarme junto a personas tan excelentes, que cada día demuestran que a pesar de las dificultades se puede sobresalir y que se puede ser personas aplicadas, sin dejar de lado el humor y la alegría. Así que espero aprender mucho, ser más responsable y dedicada, graduarme, ingresar a la Universidad, pero mi prioridad es pasar muy rico este año, dejando huella en los demás grados, en los maestros, en mis compañeros en mi memoria

SARA VALEST GONZÁLEZ
ONCE UNO.


lunes, 7 de octubre de 2013

domingo, 6 de octubre de 2013

UNA BUENA DECISIÓN



Mi historia en el Loyola comienza de una forma muy peculiar.

Toda mi vida fui algo así como una víctima del sistema, tuve muchos problemas en mis otros colegios debido a que no tenía un “buen comportamiento” sin embargo mis notas eran muy buenas, y para el disgusto de muchos profesores debían ponerme en el cuadro de honor, así fuera en el segundo lugar por no comportarme como ellos querían…
Cuando estaba en quinto hice un examen de coeficiente intelectual y obtuve un muy buen puntaje, debido a esto se aclaró él porque era tan indisciplinada en las clases, era porque aprendía más rápido que las demás (Antes del Loyola estuve en colegios femeninos) para sexto buscábamos un colegio diferente, de educación personalizada, cosas por el estilo, pero todos tenían mensualidades muy altas y mis padres no podían costearse esos precios, me cambié de colegio, pero a uno normal, y luego de estar allí un año regresé a mi antiguo colegio, donde estudié desde los cuatro años.

Cuando estaba en noveno en el año 2010 ya estaba cansada, todas las mañanas sentía ese desagrado por ir al colegio, siempre le decía a mi mamá que no quería ir, pero igual debía ir y terminaba yendo, no fue un buen año. Este desagrado era por muchas cosas, ya estaba cansada de esas niñas, no tenía nada en común con ellas, no soportaba el ambiente, los profesores, las clases, el simple uniforme, ya estaba cansada de todo. Al final como toda historia las cosas terminaron bien, y como me pasa muy seguido, solo las cosas buenas quedaron.

Para pasar a décimo sabía que debía irme, si me quedaba, por salir de un colegio privado, mi educación superior sería muy costosa, entonces el plan era irme para el CEFA donde mi madre trabajaba, pero resultó una nueva alternativa…
La hija de una amiga de mi madre supo de un nuevo colegio que era prácticamente todo lo que habíamos buscado hacía 4 años, era casi perfecto para mí, pero había un problema, el colegio inició en el 2010 con el grado octavo, y en ese año yo terminaba noveno, iba un año adelante, entonces si quería entrar debía repetir noveno…

Fue una decisión muy complicada, porque tenía dos posibilidades, continuar con el plan inicial en el CEFA y seguir siendo una víctima del sistema, o atrasarme un año pero con la ventaja de que estudiar podría dejar de significar una tortura para mi…

Luego de pensar mucho, con la ayuda de mis padres, la decisión fue tomada, y ahí inició mi experiencia Loyola.

Ingrese al Loyola en el año 2011, y así inició una de las mejores experiencias que personalmente no cambiaría por nada.

Al llegar experimenté muchos cambios y adquirí muchos aprendizajes. Uno de los primeros cambios fue el estar en una institución pública y mixta, toda mi vida había estudiado en colegios femeninos y privados, fue muy interesante con lo que me encontré en el colegio. Tuve la oportunidad en un periodo de estar en un equipo en el que era la única mujer, no fue una experiencia muy agradable, el trabajo solo con hombres no me quedó gustando, pero la convivencia con ellos estuvo bien, hay casos de casos, pero logré encontrar muy buenos amigos.


Algo muy significativo que adquirí al llegar al Loyola fue el mejor entendimiento y conocimiento de mi ciudad, compartir con personas de diferentes partes de la ciudad, sus situaciones cotidianas, escuchar nombres de barrios de los que no tenía conocimiento, todo esto me ayudo a ser más consciente sobre la realidad que muchos compañeros viven.

En el Loyola también aprendí lo que es estrellarse contra el muro y perder. En el primer año, el segundo periodo perdí tres disciplinas (Una de ellas no muy justamente), fue algo muy duro porque nunca había perdido una materia en toda mi vida escolar, pero entendí que no siempre se gana y es importante aprender de estos errores.

Una de las cosas más interesantes que he vivido en el Loyola es participar del gobierno escolar, en noveno (2011) fui Representante de los Estudiantes al Consejo Directivo y en décimo (2012) fue elegida como Personera, ambas experiencias fueron muy interesantes, algo complicadas, pero muy buenas y me han llenado de grandes aprendizajes.

El trabajo en equipo es algo que me ha gustado mucho, he hecho buenos amigos y compañeros de trabajo, he aprendido mucho de ellos. Cuando ingresé al colegio mis equipos no fueron muy buenos, algunos no cumplían con sus deberes, la convivencia era muy complicada y faltaba concentración a la hora de trabajar, aunque al final todo salió bien porque hice parte de un buen equipo de trabajo, se sentía un gran cambio al ver que cada miembro estaba comprometido con su deber y se respetaba más la responsabilidad; En mi segundo año tuve un equipo de trabajo excelente, con el culminaré mi experiencia en la institución  y me siento muy agradecida de poder contar con ellos y tener la maravillosa oportunidad de compartir y aprender de cada una de estas personas tan sorprendentes.

Hacer parte de la construcción de algo nuevo es un proceso muy complejo y difícil pero muy gratificante a la hora de obtener resultados, ser los primeros en algo es un gran orgullo, se siente increíble el poder decir que hago parte de la Primera Generación de esta Institución.


Mi historia, mi vida, mi experiencia en el Loyola ha sido increíble, este es el colegio perfecto para mí, por el trabajo en equipo, la investigación, las clases, la simple forma en que se distribuye un salón de clase, el uniforme, todo es MUY diferente, honestamente, no soy capaz de imaginarme lo tradicional luego de haber vivido esta maravillosa experiencia que es la Institución Educativa Colegio Loyola para la Ciencia y la Innovación, una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

Hadaluz Pulgarín Taborda
11°1

viernes, 4 de octubre de 2013

MI TRAVESÍA EN EL LOYOLA.

En diciembre del 2010, me convocaron a una reunión en el Sena allí estábamos los mejores estudiantes de Medellín,  le comentaron a mis papas de la propuesta de este nuevo colegio, la verdad fue una propuesta creíble que prometía muy buenas cosas. Luego de esta reunión tenía que esperar la llamada para presentarme tal día a la institución, paso todo el mes de enero y los dos primeros días de febrero y nada, pero de repente me encontré un compañero quien me dijo muy asombrado un 2 de febrero del 2010, usted porque no ha ido ya empezó la aventura entonces ¿vamos mañana? el bus nos recoge a tal hora pase por mí. Al siguiente día era en ese entonces 3 de febrero me levante muy temprano y pase por él, nos dirigimos hacia la ruta, el bus nos recogió y nos dirigimos hacia el colegio.
3 Febrero 2010
Un 3 de febrero de 2010 yo Andrés Zapata Gallego empecé el camino hacia una nueva educación, un  experimento con los mejores estudiantes de los colegios públicos de Medellín, entre esos estaba  yo era de los “mejores”. Al llegar a la institución no me hallaba, estaba nervioso, mi compañero Juan Pablo Molina me dijo que nos fuéramos para el salón que era 8°1, cuando llegue encontré una multitud de estudiantes que quizá no sabían si eran mejores que yo, pero para serles sinceros yo creía en mis capacidades como estudiantes, claro por algo está allí, vi mujeres hermosas la verdad no me resistí a mirarlas pero era demasiado tímido, poco sociable.
Así paso el tiempo en el grado octavo, haciendo muchos trabajos, experimentando esta nueva forma de educación con enfoque en la investigación, fue motivante por primera vez aprender a manejar el microscopio, páginas web etc. Cuando llego la entrega de notas del primer periodo, estaba sorprendido porque había perdido 6 materias, estaba muy asustado no sabía cómo decirle a mis padres, porque nunca había perdido tantas o mejor dicho no había perdido materias, pero es que seis ya eran muchas… Se llegó el día, llegue con mi madre muy asustado ella paso por las notas, la profesora le comento que no importaba porque apenas nos estábamos adaptando. Desde eso quede catalogado como unos de los “vagos” pero el único que podía cambiar eso era yo, me puse las pilas a cumplir con los trabajos a estudiar y así mejores mi rendimiento, pase al grado noveno con algunas dificultades pero con otra actitud. Inicio un nuevo camino, en el cual conocí nuevos compañeros, me adapte muy bien desde el principio a la metodología que se iba a llevar a cabo durante el año. En ese año se nos inculco más el trabajo en equipo y la metodología de la investigación, tanto así que el proyecto que se iba a llevar a cabo era sobre Viviendas sostenibles, se inició el trabajo en los laboratorios, se nos dio a conocer todo lo que conforma una investigación, como: La pregunta, la descripción del problemas, los objetivos, metodología etc. Con la ayuda de un asesor el primer semestre conformamos todo lo teórico, pero ahora venía lo práctico y lo que se debía hacer era una maqueta de una vivienda sostenible. En el segundo semestre nos dedicamos mucho a realizar la casa, esta debía ser mostrada en noviembre, pero estábamos retrasados, al fin logramos terminar pero era una maqueta que no cumplía con el nivel que se supone el que debíamos tener, por ello no fuimos elegidos para exponer en la muestra institucional. Este nuevo año, fue quizás el más significativo, porque se nos dio la oportunidad de realizar nuestra propia investigación, se nos dieron 4 líneas: Robótica, biotecnología, ingeniería inversa y nanotecnología, además que éramos libres de trabajar con quien quisiéramos.
Por supuesto escogí trabajar con quien ya conocía un poco, elegimos entre todos trabajar biotecnología, pero ahora ¿sobre que vamos hacer la investigación?, esta pregunta nos dio vuelvas y vueltas, hasta que en clase de biología se nos asignó una exposición sobre BIOTENCOLOGIA VEGETAL, la preparamos muy bien, expusimos y dijimos, ve que bueno seria trabajar micropropagación in vitro en una planta, pero ahora la nueva pregunta ¿Qué planta?, nos dio vuelta, hasta que Juan pablo, un miembro del equipo vio una crema que era hecha a base de ORTIGA, nos contó y decidimos empezar a investigar sobre la planta, nos dimos cuenta que era tratada como maleza y que esta además tenía demasiadas propiedades medicinales, así empezamos a realizar todo la teoría del proyecto, fue muy difícil lograr terminar de lleno todo lo teórico y además que teníamos un asesor, el profesor William Pérez, quien conocía bastante sobre la investigación, bueno al fin logramos terminar la teoría, y ahora lo práctico, lo más importante, no era posible ingresar al laboratorio por cuestiones administrativas, aquí llego el desánimo de todos, porque lo que más nos motivaba era entrar a realizar las prácticas en el laboratorio, por cuestiones de administración en este año no se pudo realizar las practicas. Once, el año más expectante, icfes, pruebas del conocimiento, graduación, miles de cosas rodeaban la cabeza de todos.
Este año para mí ha sido el mejor de mi vida escolar, porque sientes ya que será de mi vida cuando salga, te haces mil preguntas que no puedes responder, debes tener claro tu futuro, que quieres estudiar, donde etc.  Devolviéndonos un poco en lo que fue el primer semestre, fue duro porque debíamos tener lista la investigación, estar bien finos para los icfes, para icfes fue una preparación muy buena en todas las áreas, creo que cuando se den a luz los resultados el colegio quedara muy bien posicionado. Ahora terminar la investigación, al fin pudimos entrar a los laboratorios, al principio fue muy duro adaptarnos, pero poco a poco fuimos aprendiendo y yendo solos a realizar las practicas, pero nada que se ven buenos resultados, pienso que fue muy tarde para ingresar pero aun así hemos logrado recopilar datos importantes que quizás quienes vienen  atrás de nosotros lo pueden continuar.
La graduación rodea mi cabeza, estoy colgado en algunas áreas, pero sé que tengo las capacidades para recuperarlas y lograrme graduar.
La universidad, estoy ansioso por presentar el examen a la de Antioquia, espero ya tener una parte asegurada de mi futuro lo que quiero estudiar allí, es ingeniería civil o ambiental.
Todas las experiencias vividas son muy gratificantes, dejan huella en mi vida, porque me deja claro lo que quiero ser, y para donde voy.


miércoles, 2 de octubre de 2013

NO SÉ CÓMO LLAMARLO

Hoy, un día como cualquier otro, me levante con la intención de escribirle a usted. Espero que comprenda lo que voy a expresar, igual tiene usted el derecho de opinar de la manera que desee. Soy de pocas palabras, y ahora un poco más, pero acá intento escribir esto.
En ese entonces quería cambiar de colegio, buscar otras opciones, quizás mejores o peores para mí; no sabía con que me podría encontrar, el fin es que me comentaron sobre un nuevo proyecto el cual me llamo mucho la atención, pero también me ponía en duda; acepte, siempre pensando en el futuro. Ya me encontraba en una nueva institución, la verdad es que los primeros días ni siquiera sabía cómo era el nombre oficial. Al principio todo era aburrido, solitario y triste, eran integrantes de tantas instituciones de la ciudad que nadie generaba confianza, bueno, éramos cuatro que portábamos el mismo uniforme, pero que tampoco nos conocíamos mucho y de los cuales puedo decir ahora que continúan dos, siendo yo partícipe. El primer año fue diferente, se vivía un ambiente tan tranquilo, de confianza, tan agradable, con el paso del tiempo fui conociendo personas tan respetuosas, aplicadas, luchadoras, arriesgadas. Algo que de verdad agradezco fue el aprender a tolerar a los demás, a la hora de trabajar más que todo, el trabajo en equipo era prácticamente nuevo para mí, y fue ahí donde empecé a trabajar con otros, a compartir con personalidades completamente diferentes, y esto se hacía cada día más interesante ya que ese intercambio de conocimientos era tan significativo para cada uno, aun recuerdo algunos resultados de los primeros trabajos por equipo. Al final se podía ver los que de verdad querían luchar por permanecer ahí, o los que preferían ir a buscar sus antiguas amistades, los que les aburría la madrugada o la jornada tan larga, los que no soportaban la planta física del colegio o los que no soportaron el cambio en general. 
 Mala memoria tengo, pero no olvido ver cuando muchos chicos renunciaban por que habían perdido el grado, o otros en la misma situación pero seguían ahí, para mí era triste verlo, pero también comprendía que lo que vale es aprender, no pasar por pasar. El tiempo pasa, todo cambia, nosotros aunque no lo notemos nos convertimos en otros seres, buenos o malos eso depende de cada individuo; para mí todo empezó a cambiar, desde los docentes, el trabajo en equipo hasta la forma en que todos interactuábamos, ya cada uno era con su mesa de trabajo cada quien enfocado en lo que había por hacer. Ya todos nos conocíamos un poco mejor, igual con los docentes, lo malo era que mientras había más confianza se generaba mas desorden. Al fin al cabo este colegio ya no era tan diferente, pues la tecnología, en sí que manejábamos era poca, los valores éticos de algunas personas daban mucho que decir. . Antes algunos profesores, algún momento también estuvieron ahí para apoyarnos y darnos los ánimos más grandes y no dejarnos renunciar. Si, igual agradezco ya que he tenido la oportunidad de compartir con personas súper geniales, momentos tristes, alegres, frustrantes, desolados. De todo tipo. Pero sea como sean, para mí son inolvidables, esos días en que me reí a morir, esos ratos de locuras y de tantas tonterías que hice acompañada de otros… es que es inolvidable los años de colegio Algunas veces me pongo a pensar que sería de mi donde estuviera en el colegio anterior, y lo digo es porque he notado que mis compañeras de ese entonces son personas irreconocibles, en el sentido que han cambiado pero para mal, lo diría yo. Estaría yo en malos pasos? , no lo sé, dicen que las amistades influyen mucho, no sé hasta donde será verdad. 
 Y es acá en el Loyola, donde no es que sea tan diferente a los demás colegios, bueno en parte si por el hecho de trabajar con los proyectos de investigación, y el trabajar en las mesas por equipos, asunto que requiere de tiempo y dedicación, responsabilidad, y paciencia, y lo digo porque ahora que estoy trabando con la “papas” ha sido algo bastante complejo pero de grandes aprendizajes, un trabajo del que nos quedara huellas en el corazón , demás que así será para cada mesa de trabajo con sus proyectos tan interesantes. Es acá donde el tiempo es malgastado, necesitamos aprovecharlo al máximo, donde nos damos cuenta y reflexionamos que el tiempo vale mucho oro, es acá donde, sin duda hay personas súper genios, donde hemos trasnochado a estar a punto de apagarnos porque ya no mas, es acá donde estamos los conformistas, donde se han obtenido excelentes logros, es acá donde casi a diario nos estamos quejando, donde muchos nos hemos tropezado pero siempre nos hemos parado, donde he luchado a pesar de todos aquellos obstáculos por algunos de mis sueño, es acá donde hay de todo tipo de personas, donde se nota el individualismo, el irrespeto y la desconfianza, es acá donde ya no quiero estar más. 
 Es acá donde de una u otra manera estuve la mayor parte de mi bachillerato y por eso agradezco de todo corazón a todas esas personas con las que tuve la oportunidad de compartir, a los docentes que a pesar de su genios pesados algunas veces, estuvieron dispuestos a enseñarme y aguantar nuestras rebeldías. Gracias a todo el personal en general. Agradezco y también pido disculpas si alguna vez queriendo o sin querer ofendí a alguien. Me despido. Memoria de una Yureny. Colegio Loyola Para la Ciencia y la Innovación, 11.1 2013.