NAVEGANDO EN UN NUEVO MUNDO
En una época en donde lo
misterioso era lo más deseado, un grupo de personas se embarcaron en un viaje
para explorar el mundo, esta aventura comenzó en un frio febrero, muchos temían
no volver a casa, pero el misterio de lo que nos aguardaba el mundo nos hacía
querer ir a explorar.
Todos teníamos un cargo,
todo funcionaba de maravilla, hasta que de un momento a otro, todo dejo de
funcionar como debía, esto nos afectó en gran medida, creímos perder la
esperanza; la comida empezó a escasear, el barco decaía cada día, y cuando
creímos que se acercaba nuestro fin, volvimos a tener una luz de esperanza,
llegamos a una hermosa isla, donde el agua golpeaba las rocas haciéndose
escuchar la melodía del mar, la arena morena y suave como un beso, el canto de
las aves hacían ese lugar, un lugar en el que todos quisieran quedarse, era tan
placentero estar allí, pero para que querer quedarse en un solo lugar si el
mundo está lleno de maravillas, pronto recogimos agua y alimentos que nos
servirían en nuestro viaje, sin saber que nos aguardaba el océano, volvimos a
embarcar.
Como era de esperar el viaje
no es nada sencillo, poco tiempo después de embarcar de esa hermosa isla, una
gran tormenta ha hecho destruir el barco, mas sin embargo tenemos suerte
llegamos a un hermoso archipiélago de allí todo recolectamos madera para
reconstruir el barco, nos tomó más tiempo del que pensábamos, pero por fin
salimos de allí, el lugar no era feo, pero tampoco queríamos quedarnos allí.
Pronto llegamos a puerto,
era un hermoso lugar, se veían los veleros al atardecer, se escuchaba la música
de los cantantes por sus musas, caminamos por todo el lugar, nadie entendía lo
que hablábamos, pero esto no fue un impedimento, nos las ingeniamos para pedir
algo de comer, llevábamos tiempo sin comer algo decente, pronto todos se nos acercaban,
tratamos de explicarles quienes éramos, de donde veníamos, y que queríamos, creo
que nos entendieron y sin duda alguna les dimos pena, aun no entiendo porque,
mas sin embargo fueron muy amables, nos dieron de comer y un lugar en donde
dormir, además pudimos abastecernos allí, pero era momento de retomar nuestro
viaje.
Nuestra siguiente aventura
nos llevó a un lugar futurístico, todo lo que encontrábamos allí era diferente
a lo que todos conocíamos, pronto nos adaptamos a este lugar, muchos quisieron
quedarse allí, en verdad era un lugar demasiado cómodo, todo lo hacían unos
extraños aparatos de acero que se movían solos, era algo extraordinario de ver,
muchos se quedaron, yo, y unos pocos decidimos irnos de allí, no era nuestro
lugar, nos sentíamos aburridos sin nada que hacer, nos despedimos de nuestros
amigos y seguimos adelante con nuestro viaje.
De pronto todo cambio, todo
era una monotonía constante que pronto nos agobio, cada día era realizar las
labores diarias, observando el agua golpeando el barco, el viento rosando
nuestra piel, llevábamos tiempo sin tocar tierra firme ni puerto, morimos de
hambre y la situación no era la más agradable para todos, aunque trabajábamos
juntos, se notaba la falta que nos hacían nuestros compañeros que nos
abandonaron, pero teníamos que seguir, siempre al horizonte ese era el lema del
capitán, aun no sé si en realidad lo decía porque era verdad o solo para tener
esperanza; no tardamos mucho en llegar a tierra firme, era un lugar oscuro,
pero tenía su toque de belleza o bueno su toque bohémio, todos extrañábamos
nuestro hogar, pero nuestro empeño logro hacernos a la idea de seguir nuestro
viaje, y así fue; ahora han pasado tres años y medio y pronto regresaremos a
casa o bueno en realidad a nuestro hogar, al lugar donde pertenecimos y en
donde aprendimos tantas cosas, en pocas palabras volveremos a comenzar, no de
nuevo, sino de una nueva forma que nos cambiara en nuestra forma de vivir.
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